Miro hacia esos hermosos y brillantes zapatos negros que se presentan ante mi y voy de a poco levantando la vista hasta encontrarme a un chico rubio, cabello medianamente largo, ojos grises y cuerpo de modelo de revistas, se ve sexy y atractivo, no al nivel del hombre más sexy de este mundo, o sea Sean, pero se ve bien. - Yo... Lo siento... - Si, claro, no sé qué más decir la verdad. - ¿Lo sientes? ¿Por qué lo sientes? ¿Por no evitar que te maltrataran o por recoger lo que ellas botaron? - Su media sonrisa me dice que entiende muy claramente todo lo que sucedió aquí, pero... ¿Quién es él? En este tiempo que he estado trabajando aquí jamás lo había visto, y él me acaba de decir que en todo este lugar hay cámaras, o es muy observador, o es muy antiguo, pero no parece tener más de treinta

