Las miro a ambas y observo con mala cara a la mujer que ahora nos sonríe arrogante. Cómo odio a la gente que trata a los demás como basura, desearía tanto poder darle una lección y hacer que pague su actitud arribista y sarcástica, pero no tengo nada que hacer. No soy más que ella, aunque tengo a alguien que no aceptaría que me rindiera así jamás. - Mire, queremos comprar un vestido, es una ocasión especial, así que... ¿Por qué no nos muestra qué modelos tiene para cóctel? - Digo yo imitando la misma mirada de Sean, mientras ella le baja un poco a su desvergonzada forma que tiene de mirarnos. - Discúlpenme. - Ella se va y nosotras comenzamos a ver los vestidos en exhibición, claro que ninguno de estos modelos está dentro de nuestras posibilidades, cada uno es único y está tan bien he

