Parece una broma, una estúpida y jodida broma, el señor Miller se llevo el sobre con los papeles hace veintisiete minutos y contando, esto raya en lo altanero ¿qué acaso no cruza por su mente que yo realmente tengo cosas que hacer? es un maldito tipo arrogante, lo que tiene de guapo lo tiene de grosero.
— Callum podemos irnos por favor, es obvio que el tipo valgo millones no va a bajar, ya perdimos la cena, por lo menos podemos llegar a comprar un par de hamburguesas — Kyle está molesto y no es para menos.
Meto mis manos a los bolsillos de mis jeans para no hacer algún destrozo, ciertamente no soy una persona de esperar, no fue bendecido con el don de la paciencia, comenzamos a caminar e intentamos ser sigilosos.
Kyle toma mi mando y me hace sentir cómodo y seguro, siempre ha sido así desde que éramos un par de niños y él se convirtió en mi mejor amigo y de mi hermana, éramos los tres juntos para todos lados, y fue gracias a él que supe que me gustaban los chicos y no las chicas, fue vergonzoso, cuando tuve que platicar con él y decirle que la primera erección que tuve por excitación fue cuando el empezó a ir al gimnasio, lo supimos sobre llevar y al paso del tiempo seguimos juntos.
— Creí haber dicho que esperara señor Evans — me congelo donde estoy y aprieto fuerte la mano de Kyle. Ambos nos giramos y mi amigo me abraza por la cintura, acto que no pasa desapercibido a los ojos de Miller.
— Señor Miller en la empresa usted puede hacer y deshacer conmigo, pero estás no son horas laborales, y usted se estaba tardando demasiado, si tanto necesitan las diligencias, creo que tiene el dinero suficiente para poder contratar a un mensajero, asistente, chofer, yo que sé — su gesto se vuelve duro, invulnerable, en su mirada hay un destello de algo que no sé como describirlo.
— Se le va a compensar hasta el ultimo minuto Evans — que me este llamando por mi apellido me está poniendo los pelos de punta, es como si estuviera de nuevo en el colegio y me estuvieran por levantar un reporte.
— ¡Callum! — digo sin más y la mano de Kyle sobre mi cintura aprieta apunto del pellizco — No estoy en la oficina y mi nombre es Callum — trato de explicar, aunque la verdad no he dicho nada salvo balbuceos.
— Como decía, señor Evans — hace hincapié en ello y quiero saltar sobre él y... ¡Dios mío! esto me está calentando y no debería.
— ¡Cómo sea! — habla Kyle y respiro en paz — como dice él, no son horas, hemos perdido ya nuestra cena y encima de ello estamos más que lejos de nuestro barrio, así que si tiene un poco de consideración déjenos ir y tal cual, dice Callum contrate a alguien que este disponible para usted a cualquier hora.
Kyle toma mi mano de nuevo y empezamos a caminar — agradecería que en futuras visitas, su novio se quede en casa Evans, no es profesional de su parte.
Debe estar jodiendome este tipo ¿qué se está creyendo? estoy formulando en mi cabeza toda la sarta de respuestas inteligentes que puedo hacer, soy bastante creativo cuando me lo propongo, pero hoy no puedo evitar quedarme en blanco.
— Y una mierda mi chico viene solo a su casa de noche una vez más — me quedo sorprendido, por que Kyle no solo no a negado ser mi novio, si no, que lo reafirma al decir mi chico. Robert se acerca a paso firme y pone frente a mi rostro el sobre manila, lo tomo con coraje y sin ganas de más que de molerlo a golpes, o molerme encima de él, o molerme en medio de ambos ¡Diablos! una vez mas pienso lo muy mal que esta esto, pero me pone nervioso estar así en medio de dos hombres más que sexys, nota mental guardar esta imagen para cuando este en mi camita esta noche.
Sobre en mano y con la otra tomando la de Kyle el pide un uber en la aplicación — no debí decir que eres mi chico, pero de verdad ese tipo me molesto mucho — trata de justificarse y solo puedo pensar en lo mucho que quiero besarlo en este momento.
— No tengo problema, sé que me defendías ¡gracias! — sonrió de manera hipócrita, me doy cuenta que mis sentimientos por él siguen ahí y tal vez esto no sea bueno.