Salgo furiosa del baño ¡Maldita sea! No puede ser, que esa mujer; me ponga así. Camino y me encuentro en el pasillo a Harry. —¿Qué haces aquí?—mi voz suena más fuerte te dé lo que pensé. —¿Estás enojada? Vine a buscarte, pues te tardaste demasiado. En eso la desvergonzada esa, se acerca a Harry, y sin más le da un beso en la mejilla, y le dice: —¡Buenas noches, su Majestad!—y sin más se va, y Harry no le dice nada. —¿Por qué no le dijiste nada a «Esa»? —No voy a armar un escándalo, por un simple beso Kate. —A un simple beso. ¡¿Entonces si alguien me besa de manera insinuante?! No pasa nada. —No es lo mismo. —¿Por qué? Déjame adivinar porque eres hombre. Sabes quédate con «esa tipa», y déjame en paz. —¡Cálmate Kate! No te comportes cómo una niña, por un maldito beso. —Sabes que m

