Nos bajamos del navío, y me mareo un poco. Christopher me sostiene. Y nos sentamos un par de minutos. Christopher saca una naranja de su bolsillo, la parte y me la da —Chúpala lentamente te va a caer bien. ¿Dónde se quedarán Kate? —No lo sé, supongo que un en hostal, o en donde encontremos lugar. —Si gustan: ¿Se puede quedar en mi casa? Mientras consiguen algo. —¡Cómo crees! Sería abusar. En eso llega James y Emi, que al verme sentada me preguntan: —¿Te encuentras bien? —Sí. —Le decía a tu hermana, que se pueden quedar en mi casa mientras consiguen un sitio para establecerse. —Te lo agradecería mucho, si hicieras eso por nosotros. —¡James!—digo. —¡¿Qué Kate?! Christopher se ofreció, no conocemos a nadie aquí, y su casa es por mucho nuestra mejor opción, aparte por tu estado, ¡No

