CAPÍTULO TREINTA Y DOS Mientras Caitlin volaba sobre el Monte de los Olivos, con Scarlet en la espalda, y sosteniendo a Ruth, su corazón se le estaba rompiendo en mil pedazos. Estaba tan abrumada, que no sabía qué pensar. Debajo, estaba dejando a Caleb, su marido, muerto. Blake, muerto. Aiden, muerto. Y su hermano, Sam, solo para luchar contra ese ejército. Por fin había reaccionado para volver a ser el hermano que conocía. Le había alegrado el corazón verlo volver en si. Y abandonarlo ahora, después de que se había comprometido a no abandonar a nadie otra vez, fue lo más doloroso de todo. Pero, al mismo tiempo, que el se quedara allí, luchando contra ese ejército, le había permitido huir para buscar su papá -que, Aiden le había dicho muchas veces, era su última esperanza para la salvaci

