Con la mirada por todo el espacio, Rebeca se queda un tanto colgada viendo toda la decoración bonita de esta casa y continua a la espera de Mildreth de Román. Tiene aproximadamente diez minutos en espera y se le hace extraño, porque estaba segura que si su vieja amiga escuchaba su nombre de inmediato vendría a recibirla. El sonido de su móvil anunciando un mensaje la entretiene y un momento después, escucha pasos y voces. En el momento que voltea a un lado, exactamente donde un umbral da con un pasillo, la sorpresa la lleva a colocarse de pie y no puede creer lo que en este momento mira. Es Mildreth, en una silla de ruedas y acompañada de la persona que le abrió la puerta. Esta confundida por esto, porque aunque hace años que no mantenía comunicación con Mildreth y que incluso todo se sa

