El sonido estruendoso proveniente del despacho de Felix Román, alarma a Mildreth y de inmediato esta deja lo que hacía y con premura en su silla de ruedas se acerca a ver qué es lo que ocurre. En cuanto abre la puerta e ingresa, nota como un montón de cosas están por el suelo, vidrios, papeles y muchas cosas de su biblioteca, Mildreth lo ve de espaldas, está nerviosa y no sabe qué decir, pero el sonido de las ruedas de su silla llama la atención de Felix y este voltea a verle. – ¿Qué necesitas? –pregunta con tono muy despectivo. –Quiero estar solo. – ¿Qué está pasando? ¿Por qué has hecho todo este desastre? –Felix le da el frente en su totalidad y nota que este tiene el móvil en una mano y en la otra un vaso con licor. –Felix... –Jamás había sentido una frustración tan intensa desde que

