Las luces rojas y azules alumbran todo el frente del local, las personas salen en fila india y segundos después, Felipe Román viene esposado, en total silencio y derrotado. En el momento que Ridey y Damiano hicieron acto de presencia en el lugar donde Felipe tuvo a Ginebra acorralada, las cosas comenzaron a tomar sentido para el monstruo de Felipe. Intento de muchas maneras escapar, pero Ridey lo impidió, esperando que las autoridades llegaran por él. Segundos después llegó Madelia y lo primero que hizo fue soltar una bofetada en contra de Felipe, por qué sentía la necesidad de hacerlo por su amiga, Nuria. –No tenía idea de las denuncias –comenta Damiano. – ¿Cuándo ocurrió eso? –Esta mañana, me dieron aviso y luché para que el jefe de la estación de policías me diera chance de llevar

