_ Sin saber porque, sonrio a medida que me acerco a la terraza del apartamento donde ahora vivo. Ya la noche se abrió paso y las luces de la ciudad se ven increíbles, a lo lejos si me pongo atenta, escucho los sonidos de los coches y ahora sé que mi sonrisa se debe a que me siento orgullosa de este nuevo paso, vivir sola, tener un lugar solo para mí, aunque en este momento eche de menos a los ruidosos de mis sobrinos. Me doy un sorbo de mi té y el dulzor de la miel me hace gimotear de gusto y me quedo por un momento disfrutando de esto, de algo que siempre tuve en mente y que hoy por fin se me ha dado. He trabajado muy duro por mis cosas, lo primero que obtuve fue mi coche, aunque me costó mucho debido a detalles del pasado, pude superar mis temores y logre sacar mi licencia, para luego

