Pasado... Caigo al suelo cuando recibo un fuerte golpe en la mejilla y para este punto ya ni siquiera puedo continuar. Alzo la mirada desde mi lugar y las cinco personas que están delante de mí, solo sonríen con cierto orgullo aunque ellos de mí, recibieron muchos golpes. Cuando observo al líder de este grupo acercarse a mí, sé que continuara golpeándome, pero alguien de pronto se interpone entre nosotros y quien se aproximaba a mí se detiene. Escupo sangre por los golpes, me duele el cuerpo entero y lo único que siento en este momento, es ganas de llorar. –Ya deberían parar, ¿No? –dice quien está bloqueándome. –¿Cuánto les debe este chico? –No te entrometas, Bernabéu, no es tu asunto. – ¿Cuánto debe? –se hace un corto silencio. – ¿Y bien? – ¿Por qué quieres saber? ¿Lo ayudarás? No t

