(Narra Alondra) Qué difícil se estaba tornando asimilar un poco ésta situación. Después de darle vueltas en mi mente al asunto, creo que lo que me había pasado era que había idealizado a otra persona para llenar esa ausencia. Por tanto daño que nos había hecho esa gente, ahora me resistía a aceptar esa realidad. Lloré, no encontraba consuelo y aunque era muy tarde le marqué a Boriso, era el único que me podía ayudar a ver con claridad ésta situación. __¡Hola pequeña! ¿Cómo está mi capitán? __ Mi llanto no se hizo esperar y respondí: __ Cariño mío, te necesito, sin ti no soy tan valiente. Me estoy muriendo por dentro. ¡Apareció mi madre! __ Hasta me costó pronunciar eso y el me respondió: __ Mi pequeña, explícate un poco mejor, para eso te fuiste, a buscar tu origen, a saciar esas du

