Baje del auto a toda prisa seguido de Luke, estaba enfadado jodidamente enfadado. Abby tendría que escúchame, lo haría aunque tuviera que amarrarla en la cama, ¿es que ella siquiera sabía en todos los peligros que se había metido? Esto es tu culpa- mire mal a Luke. Tu también discutiste con ella – se quedó en silencio unos segundos, sabía que se sentía preocupado y culpable exactamente como yo lo estaba. Bien es culpa de ambos – me acerque a la recepción donde una chica de ojos miel me sonrió coqueta. ¿En qué puedo ayudarte cielo? – Luke bufo a mi lado y yo no estaba de ánimo de decir nada amable. Estoy aquí por mi esposa- las comisuras de sus labios bajaron y la sonrisa desapareció lentamente, le entregue mi identificación, sus ojos se abrieron y me miro por largo rato. Tu... tu ere

