A la mañana siguiente cuando Harley abrió los ojos, Christian acariciaba su rostro, ella lo miró con sus grandes ojos verdes y le sonrió, él la abrazó más fuerte y le susurró en el oído: –Me hiciste muy feliz, pero así no quiero ser para ti, quiero estar completo. –¿Qué dices? Yo me sentí muy bien y estás completo para mí. –Quiero poder ser el hombre que imaginaste. –Ya fuiste el hombre que imaginé, no te atormentes. Tocaron a la puerta y ella saltó de la cama y salió corriendo a su habitación, él la miró salir mientras reía, luego autorizó la entrada de sus ayudantes. Harley se metió a la ducha, no se sabía tan atrevida con un hombre, pero ya estaba bueno, después que rozó sus labios no había pensado en nada más que besarlo, pasó todo lo demás y estaba súper feliz, de verdad fue com

