El corazón de Arianna casi se detuvo cuando vio quién era el CEO. Su tez se tiñó de púrpura y sus manos comenzaron a sudar repentinamente. Jace Hudson observaba fijamente a la mujer frente a él. Tenía el descaro de poner un pie en las instalaciones de Hudson Holdings, y su audacia la había llevado hasta su oficina. Esa mujer lo estaba siguiendo. Estaba tras él deliberadamente, y quizá sus enemigos la habían enviado para conseguir información sobre él. Pero él le daría una lección. Arianna no esperó a que se lo dijeran. Se levantó de inmediato y se alejó un poco. Estaba temblando, y la temperatura en la oficina le parecía sofocante. ¿Era el CEO la misma persona que aquella “Personalidad poderosa” que había encontrado dos veces? Y justo ayer, él le advirtió que no se presentara nunca más

