"Quédate quieto, no te voy a lastimar," gritó Toya. "Solo matarte." Shinbe, Suki y Kyoko los observaban con diverso grado de diversión en sus rostros. Shinbe había vigilado muy de cerca a Kyoko desde que habían salido por la mañana. Algo se aflojó en su pecho mientras exhalaba bruscamente. ¿Que esta pasando? Algo dentro de su sangre de guardián le dijo que se quedara cerca de ella ... él obedecería. Kamui y la persecución de Toya llegaron a un final abrupto cuando Toya finalmente lo atrapó y atrapó la cabeza de Kamui en la curva de su codo. -Dilo -exigió Toya. –¿Decir que? -preguntó Kamui mientras trataba de sacar la cabeza de la bodega de Toya ... su sonrisa brillante muy evidente. -Ya sabes lo que quiero decir -exclamó Toya. ¡Dilo! "Está bien, está bien ... eres un perdedor." Kamui

