KATHERINE Un mes después… “Te odio, Katherine. No sé por qué te estoy follando” La forma en que había gemido esas palabras hace un mes todavía resonaban en mi mente como una canción que simplemente no podía sacarme de la cabeza. No es que quisiera en absoluto. Eran las palabras más sensuales que jamás había escuchado en mi vida y todavía emocionaba una parte secreta de mí que no sabía que existía. Él me había poseído en ese momento, cada parte de mí, pero nunca le diré eso. No le dices a un hombre como Liam Sinclair que te gusta. Le sonríes, le coqueteas, lo follas, claro, en cada momento posible, pero no le dices que te gusta. No era tan amable, ya no. >, pensé mientras me miro al espejo detrás de la puerta de mi armario. El vestido es adecuado para la noche, encaje n***o sobre s

