MICHAEL Mi mamá no se encontraba bien cuando llegamos del centro comercial y pasó el resto de la noche en su habitación. Preparé tazones de cereal para Tyler y para mí como cena, así no la molestábamos. Me debatí sobre si llamar a Quinn esa noche mientras yacía solo en mi habitación. Quería escuchar su voz, preguntarle cómo le había ido el día, escucharla hablar sin parar sobre lo que estaba pasando en la serie de libros que estaba leyendo. Usualmente, no lograba contarme las historias sin destriparlas; intentaba no arruinarme la sorpresa por si quería leerlos después, pero a mí no me importaba. La parte de mí que sabía que tenía que crear distancia me detuvo de llamarla. Sostuve en mi mano la pequeña caja de regalo, pensando en ello. La escuela comenzaría pronto, y estaríamos juntos a

