Capítulo 5

1651 Palabras
La semana termino tranquila, Liv evito a toda costa contacto con otro hombre por miedo a ser golpeada, ella misma se cuestionaba porque debía obedecer a un hombre que lo único bueno que había hecho esa semana era haber amenazado a su ama de llaves para que ella pudiera tener una comida con los nutrientes necesarios para poder aguantar todas las clases de baile y los ensayos. El domingo después del desayuno Hugo fue a la habitación de Liv -En un par de horas iremos a casa de tu familia, he comprado unos obsequios para ellos “Está bien, gracias” - ¿Gracias?, espero que te comportes ya te he dicho que eres mi esposa y debes alejarte de cualquier hombre, eso incluye a tu padre “Es mi padre” -Si mal no recuerdo, te ha vendido “Cierto, solo que de haber otro modo para salvar a su empresa no lo hubiera pensado” Hugo se llenó de furia y conteniendo todo su ser por no golpear a su esposa, dijo muy firme -Bien habla con él, solo cuando yo te de permiso, me parece de mal gusto que te llamen “la princesa de Dagger” Liv asintió, ella había escuchado los rumores de que su padre no la veía como una hija si no como una mujer y que algunas veces la trataba como un hombre enamorado, se había convencido de que su padre se culpaba por la muerte de su madre y al ser tan idéntica a ella era posible que su padre sintiera estar frente a la mujer que se dice amo con todo su ser. Poe ello hacia caso omiso al apodo de la “Princesa de Dagger” Durante el viaje Hugo puso algo de música clásica, aunque a Liv le gusta la música, le desagradaba que pusieran ese género para un viaje, aunque no era un recorrido largo, a ella le gustaba poner música con letra e imaginar que la cantaba y recordaba sus días con Ana María la esposa de su padre, debido a que Eiza se aferró a que un chofer pasara por ella y así poder salir más con sus amigas, Liv dejo que Ana fuera su madre, ella siempre ponía música y le decía a Liv que se imaginara cantando las canciones que las entonara en su mente. Al llegar a la casa, Hugo se sorprendió bastante ya que era más modesta de lo que le habían informado, moderna sí, pero también ese toque minimalista hacía que se viera lujosa y sencilla al mismo tiempo, Esko y Eiza los esperaron en la entrada principal. Lo saludos fueron muy formales y un tanto incomodo, en la sala estaba el piano Liv, quien al verlo pidió permiso para ir a tocar, sabia en el fondo que hablarían cosas como el contrato y las inversiones de Hugo en la empresa de su padre, esos temas no era que le aburriera solo que había sido excluida desde muy chica, por lo que se alejaba cada vez que se tocaban. Tanto Esko como Hugo accedieron a que Liv tocara. Eiza con un tono amable, pero con una ira contenida comenzó a hablar -Hugo, dinos como ha estado Liv, ha estado comiendo bien ya le compraste un piano, como te das cuenta no es muy conversadora, pero hace amena las pláticas – Hugo le dio una sonrisa amable a su cuñada y con una voz agradable le contesto -Liv es tratada como una reina, el ama de llaves le prepara el mejor pescado y verduras para que como durante el día, no te preocupes - ¿Qué hay del piano? -Aunque no lo creas en casa tenemos uno, nadie lo tocaba y bueno ahora la casa no estará silenciosa por Liv- diciendo esto Hugo miro a su mujer, el sol hacía que ella se viera más radiante y algo en él hizo que volteara a ver a Esko, este la mira con ternura y remordimiento, así que Hugo se apresuró a preguntarle - ¿La extrañas? – Hugo no lo miro al contestar – Es mi hija como no extrañarla - Por cierto, hemos traído unos obsequios- Hugo le entrego a Esko un pequeño paquete envuelto mientras que a Eiza una bolsa de regalo con unas flores, Esko dio las gracias y tomo el paquete lo observo por un momento y dijo que lo abriría cuando Liv se sentara a comer, a Eiza le encantaban los regalos así que en cuanto ella recibió el suyo dio las gracias y lo abrió sin perder tiempo, sus ojos brillaron al ver un collar tan hermoso, Eiza había visto ese collar en una joyería muy exclusiva de Amelia. Hugo al ver la reacción de Eiza preguntó - ¿Quieres probarte el collar? -Claro!! - ¿Puedo? – Eiza asintió y Hugo se acercó a ella, le coloco el collar con delicadeza, Eiza al sentir los dedos de Hugo en su nuca sintió un cosquilleo, Eiza miro a su padre y pregunto -¿Cómo se ve? - Se te ve excelente- Esko lo dijo con una sonrisa, por dentro podía adivinar el juego de Hugo, Eiza se levantó y salió de la sala, no tardo mucho y traía una bolsa de regalo con ella, se la dio a Hugo y le dijo -Esto te será útil para comunicarte con mi hermana. Hugo la tomo y le sonrió dándole las gracias, no se tomó la delicadeza para mirar dentro. La música paro y Esko anuncio que la comida estaba lista. Eiza tomo a Hugo del brazo y lo condujo al comedor, Esko se acercó a Liv le dio unas palmaditas le dijo que viniera a casa a tocarle más seguido y la tomo del brazo para entrar al comedor. Durante la comida Eiza fue el traductor de Hugo para que entendiera de que iba la platica -Miranda me ha informado que cambiaron al director, y que este es muy exigente- Esko se lo comunicó a Liv - Si, aun no quieren decirnos quien es lo único que sabemos es que se montara Romeo y Julieta - ¿Adicionaras para Julieta? – pregunto muy animosamente Eiza -Si, mi lesión ya está mejor y además solo adicionaremos dos bailarinas para el puesto - Entonces es cierto lo que dijo Miranda, el nuevo director solo quiere en los solos y en los papeles principales a bailarines con premios y reconocimientos – Esko dio un guiño y alzo su copa a salud de su hija, Liv sonrió y continuo - Alana también es muy buena, no tengo el papel asegurado - Pero recibiste a los 18 el título de primera balerina y es bailarina solista, a eso súmale que has quedado en primer lugar en los concursos de ballet, no debería hacerte competir con Alana- Eiza estaba enfadada ya que Alana era cruel con Liv -Bueno si no te dan el papel principal, puedes audicionar para las compañías europeas, Miranda dice que han solicitado tu curriculum, ahora de Alan está en Paris ha hablado muy bien de ti- tal vez era lo mejor enviar a Liv lejos de Hugo después del embarazo pensó Esko. -No lo sé, debo hablar de esto con Hugo más adelante por ahora me concentrare en la audición La comida siguió con la discusión de la oferta en el extranjero, a Hugo le parecía que los Dagger querían alejar a Liv de él, y solo se limitó de decir que apoyaría Liv en lo que decidiera, al terminar la comida Esko le dijo a Liv que en su habitación le había dejado un regalo, ambos se dirigían a la habitación de Liv, cuando Hugo trato de ir con ellos Eiza lo tomo del brazo y le dijo que debería conocer la casa. Una vez que Esko y su hija estuvieron a solas este se vio más afligido y con años más en el rostro -Lo siento cariño, sé que te dije que no era necesario cumplir todo el contrato, pero de no hacerlo debemos perder la compañía, ese hombre me a arrinconado por ahora, toma esto colócalo en su bebida y duerme con él para que quedes lo más pronto embarazada, no quiero, pero debes hacerlo Liv incrédula a lo que escuchaba, pero consciente de que su padre se lo pediría tarde o temprano pregunto - ¿Qué pasara con él bebe, me lo va a quitar? -No, he arreglado todo para que tú te quedes con él bebe -Está bien- Liv no quería ser la niña obediente de su padre y aun así acepto y tomo el paquetito de la droga que le daba su padre, en eso entro Hugo con Eiza, Liv escondió muy deprisa la droga en las mangas de su suéter. Hugo hizo como que no había visto nada, hecho un vistazo a la habitación Esko invito a Eiza a dejar la habitación, a pasos lentos Hugo avanzaba a hacia Liv, en cuento escucho alejarse a los Dagger, y dijo muy severo -¿Qué te ha dicho tu padre y que escondiste?- pero no recibió respuesta alguna -Te hice una pregunta – Liv se dirigió a su mesa de estudio y busco un bloc de notas y un lapicero “Que demos tener un hijo” Hugo la miro con algo de recelo y le anuncio que ya era hora de regresar a su casa, Liv tomo las bolsas de regalo que le dio su padre, mientras las tomaba estuvo a punto de tirar el paquete de droga que le dio su padre. Prefirió no hacerlo al final y discretamente lo guardo en las bolsas de regalos. Los recién casados se despidieron y en el carro rumbo a su casa Liv podía percibir el rencor y rabia que emitía su esposo. ¿Podría lograr que él se enamorara de ella y dejar de ser el peón en una guerra ajena a ella?.
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