Cabe señalar que Jake Polters es un gilipollas egoísta. Sabe que es un gilipollas egoísta y no se arrepiente de ello. Por eso no siente ningún tipo de remordimiento, ni siquiera tiene derecho a ello, cuando abre los pantalones de Shantal y mete la mano para acariciar los labios vaginal3 de una mujer casada. Siente la misma emoción enfermiza que siempre había sentido cada vez que recuperaba algo que su hermano le había quitado. Shantal se inclina hacia atrás para darle espacio a Jake y lo mira fijamente a los ojos. Por el brillo feroz en los ojos azul hielo de la rubia, Jake infiere que Shantal está obteniendo tanto placer lastimando a Archer como él. Jake acaricia el hinchado clítoris de la rubia con movimientos firmes y lentos y sonríe ante la impresionante humedad que emana de ella. Hay

