Mientras que el auto avanzaba en el camino, me perdí en mis pensamientos, otra vez. Siento una sensación de vacío dejada por el enfrentamiento con mi familia que comenzaba a crecer en mi interior, pero Johan parecía percatase de aquello. Aun así, no quiso romper el silencio que nos dividía a ambos en el auto. Es probable que su intuición le decía que yo necesitaba ese espacio para así procesar lo sucedido en el centro comercial, y como ya había hecho mucho por mí, amenazando a James y defendiéndome de mi familia hipócrita, puede ser que Johan supiera que yo quería ese tiempo a solas, solo para mí. Llegamos al centro de la ciudad justo cuando el sol comienza a hacerse más fuerte porque la mañana finalmente ha llegado a su fin y ahora se acercaba la llegada de medio día. Las luces de las

