Al llegar a la mansión Luna, Owen vio a su madre entrar y corrió a sus brazos con los ojos llorosos. —¡Mami! —¡Cariño! Todo está bien no te preocupes. —Mami vámonos a casa. No quiero que ese hombre me lleve. —Eso no pasará yo siempre estaré contigo, pero debes entender que es tu papá. —Si, pero dijiste que no me obligarías. — Y no lo haré. —Abrazó a su pequeño para tranquilizarlo. Ya era tarde ese día, así que ya no salieron más, vieron películas en casa el resto de la tarde. Al día siguiente lo llevaron al centro comercial, a un parque temático de juegos para niños así se le olvidaría el episodio que había vivido el día anterior. Mientras el jugaba con algunas piezas para armar, Ilenia y Javier esperaban en una zona para padres. —Ili, que piensas de todo lo que está sucediend

