Llegaron a casa por Owen y lo llevaron a conocer la ciudad, la gente lo veía era un niño atractivo y aunque hablaba muy bien el idioma a su mamá le hablaba en alemán, todos se sorprendían al escucharlo hablar. Pasearon por la ciudad y lo llevaron a la playa, el niño corrió y jugo hasta cansarse no conocía el mar. — En verano te llevaremos de vacaciones a la playa, ¿te parece? —Si, me agrada la idea mami. Ya era de tarde se fueron a casa, durante el camino Owen veía el paisaje, era muy diferente a su hogar en Alemania, allá estaba rodeado de edificios y aquí había muchos lugares con vegetación y tenían una playa a dos horas de la casa de los Luna. Eso le gustaba más. —¡Cariño! ¿Quieres ir a cenar? —Claro, ¿a dónde me llevarás? —Mi papá dijo que abrieron un nuevo restaurante fra

