Javier y Samuel llegaron de inmediato a la central de policía, Owen ya estaba en el lugar esperando. —¿Todo bien hijo? —Si papá, Frida lo hizo genial al mantener la calma pudo ponerse a salvo. — Vayan a casa, ahora yo me encargo de todo. —Javier entregó todas las pruebas de las fechorías de Iván Zúñiga ahora no tenía como salir de prisión por muchos años. Las cosas se resolvieron rápido solo faltaba una cosa, Javier se había encargado de darle una lección a los abuelos de Frida, en Alemania fueron acusados por tráfico de personas y negocios ilícitos, los encarcelaron a pesar de su edad. Jamás la volverían a molestar. Samuel se dirigió a casa para estar con Natalie y ayudarle con sus tareas. Por su parte Owen llegó a la casa de los Weber para ver cómo se encontraba su prometida. —Tía

