—¿Tengo algo en la cara?— pregunté finalmente mientras intentaba limpiarme la cara con la manga de la camisa. —No—. Pude oír la sonrisa en su voz. Me volví hacia él y miré sus profundos ojos marrones que seguían mirándome suavemente. —Entonces, ¿qué estás mirando? —¿Qué? ¿No puedo mirar a mi novia?—Sonrió satisfecho. La expresión tímida de mi cara desapareció y me quedé mirándole atónita. Había sido la primera vez que se había referido a mí como su —novia—. Sinceramente, en las últimas dos semanas, desde que me había despertado, no había sabido cómo calificar nuestra relación. Habíamos actuado como si estuviéramos juntos, pero nunca habíamos tenido esa conversación. —Lo siento, no quería decir eso. Quiero decir, supongo que me imaginé...—Damon finalmente dijo después de un silencio m

