CAPÍTULO VEINTIOCHO Travis se despierta a la mañana siguiente sin saber dónde está. Se toma un tiempo, se queda quieto, pero abre ligeramente los ojos. Poco a poco se acostumbra a la luz tenue. Está durmiendo en una cama, con una manta encima. Mira a su izquierda. Babus está dormida bajo las sábanas. El edredón está recogido hasta su barbilla. Quita la manta y se sienta. ¿Qué hora es? Hoy tengo que jugar, piensa. Ve su teléfono en el suelo a sus pies. Lo toma. Las 10 de la mañana. Muy bien, el partido es hoy a mediodía. Tiene tiempo para ir a casa, cambiarse y comer algo. Se levanta. Decide dejar dormir a Babus. Se pregunta qué pasó anoche. Esa anfetamina apenas le afectó. Diez días de m****a me noquearon, piensa. Es mucha m****a también. Ahora, tiene que lidiar con Andy Chui. Lo llamará

