CAPÍTULO TREINTA Y UNO Mientras Travis intenta dormir, Perry está sentado en el Airbnb de Preston, fumando. Katya está en la ducha. Perry y Katya no han estado de fiesta, pero Perry ha encontrado un chico en una aplicación de citas. Más bien una aplicación tipo Tinder, pero que se llama de otra manera. Ha quedado con el chico en un par de horas en su casa. Su teléfono suena. Es un número privado, pero contesta y Dylan le dice: —Me voy a quedar otra noche en Sydney. Tengo que ocuparme de algo importante. —Katya y yo estamos en Preston. —Lo sé, me lo dijiste. Le hablaste al chico de mí, ¿verdad? —¿Qué chico? Un tiempo. Dos tiempos. —¿Te refieres al chico de color? —dice Perry. —¿A quién más? —No, no le he dicho nada. Ese chico está bien. No puede hacer nada. —Travis ha estado cui

