**Capítulo 7: La Jugosa Revelación**
Bueno, después del drama de las revelaciones y el compromiso de remendar nuestra relación, Gabriela y yo seguimos navegando por la vida con todo lo que eso implica. Así que, un día, mientras dábamos vueltas por el parque, Gabriela soltó la bomba: "Oye, Alexander, siento que aún hay secretos bajo esa piel. Algo que no me has contado, ¿no?"
Me tomé un momento, inhalé profundo y me dije a mí mismo: "Aquí vamos otra vez." Sentados en un banco, bajo la sombra de un árbol, empecé a soltar más detalles jugosos de mi pasado. Decisiones difíciles, lecciones aprendidas a golpes, el paquete completo.
Gabriela, con sus ojos fijos en mí, asimilaba toda esa información. Cuando terminé mi exposición, la miré directo a los ojos. "Gabriela, no me enorgullece todo lo que hice, pero al menos aprendí. Quiero que me conozcas tal cual soy, sin filtros ni secretos."
Ella apretó mi mano, transmitiendo apoyo y comprensión. "La honestidad es un tesoro, Alexander. Aprecio que me lo cuentes todo. Y ahora, más que nunca, creo en nosotros."
Con el sol poniéndose, volvimos a casa con una conexión renovada. Pero, como no podía ser de otra manera, el destino nos tenía preparada otra sorpresa.
En una cena benéfica, nos topamos con una figura del pasado de Alexander. Una ex novia, con su actitud elegante y sonrisa calculada, se acercó con aires de superioridad.
"Alexander," soltó con tono melódico, "qué sorpresa verte aquí. ¿Y quién es tu encantadora acompañante?"
Gabriela, firme, se aferró a mi brazo. "Soy Gabriela, su novia," respondió con una calma que hasta a mí me sorprendió.
La ex novia sonrió con condescendencia. "Qué interesante. Aunque, Alexander, pensé que solo te codeabas con la alta sociedad, no con chicas de un pasado menos refinado."
Yo apreté los dientes, pero Gabriela, con una mirada segura, lo frenó. "Alexander me eligió por quien soy, no por mi pasado. Y nuestra conexión va más allá de etiquetas sociales."
La ex novia se fue con una risita despectiva, pero nosotros nos quedamos ahí, plantados, unidos por la fuerza de nuestro amor y la decisión de no dejar que el juicio ajeno afectara nuestra relación.
Después de la confrontación, volvimos a casa en silencio. Pero, claro está, fue Gabriela quien rompió el hielo. "Alexander, entiendo que tu pasado pueda seguir rondándote, pero quiero que sepas que estoy aquí, sin importar lo que digan los demás."
Yo le lancé una mirada agradecida, con mis ojos reflejando esa vulnerabilidad que intento esconder. "Gracias, Gabriela. Tu apoyo es mi salvación."
En las noches siguientes, enfrentamos miradas desaprobadoras y chismes de todo calibre. Sin embargo, cada desafío fortaleció nuestra decisión de construir un futuro juntos, basado en la verdad y el amor mutuo.
Un día, en medio de un momento tranquilo en casa, me lancé con la propuesta formal. "Gabriela, quiero pasar el resto de mi vida contigo. ¿Aceptas casarte conmigo?"
Gabriela, con lágrimas de felicidad, asintió. "¡Claro, Alexander! Quiero ser tu compañera en todas, superando cualquier cosa que se nos atraviese."
Y así, el Capítulo 7 llegó a su fin con nosotros enfrentando desafíos pasados y presentes, pero fortaleciendo nuestro amor en cada paso del camino. Con el compromiso de construir un futuro juntos, Alexander y Gabriela se prepararon para la siguiente fase de su historia de amor.