NARRA NOAH Muchas horas antes... Me doblo sobre el excusado y deposito todo lo que tengo en mi estómago dentro de él. No sé si de verdad se trata de los dichosos síntomas del embarazo o si solamente se trata del asco que me produce el hijo de puta de Devon Fisher . Cuando las arcadas se esfuman, cierro los ojos y me dejo caer en el piso, apoyándome en el mismo retrete. Mi pecho sube y baja con fuerza, mientras inspiro profundamente. Cierro los ojos y arrugo la cara cuando las agruras me llegan hasta la boca y amenazan con iniciar otra tanda de vómitos. —¡Noah! ¡Noah! Por una mierda... ¡Sal de ahí ahora mismo! —me exige el muy maldito, mientras golpea la puerta del baño con fuerza. Abro los ojos y chasqueo la lengua, porque ya me tiene harta y no sé cuánto más pueda continuar soportánd

