La impresión en Angelica es enorme cuando escucha la confesión del hombre a su lado. Es decir, siempre sintió las miradas fijas y la manera en la que se dirigía a ella con un toque diferente a los demás, pero su primer pensamiento fue que esos tratos se debía a la admiración que siente por su creencia que ella es la reencarnación de su diosa. Pero algo como amor no lo pensó. - ¿Amor? – pregunta sin poder evitar mostrar lo mucho que le desconcierta el tema. Egon se siente un poco inseguro al principio, pero se maldice y se obliga a erguirse, mostrando toda la seguridad que siente por sus nuevos sentimientos. Podrían decirle que fue poco tiempo, que ella en ningún momento le dio esperanzas o que esto es solo un sentimiento pasajero, pero él sabe muy bien lo que está pasando en su interior

