- Bueno, efectivamente eres alto, pero te ves algo flacucho ¿estás seguro de esto? – se encuentran ambos hombres en una rueda improvisada que solo es delimitada por aquellos que quisieron sumarse a ver la pelea. Lo primero que hicieron al terminar de desayunar fue calentar un poco junto con los demás que se van a entrenar para cuidar la aldea, y cuando todos estuvieron despabilados, no tuvieron que esperar más para empezar con las apuestas y palabras de aliento, o en su defecto, insultos. Los hombres son bastante impulsivos cuando se trata de demostración de testosterona. - No te preocupes por mí, mejor ocúpate de no caer muy rápido – bueno, para los cuatro nuevos es impresionante como el día anterior ese hombre parecía un tipo sumiso y tranquilo y ahora parece querer comerse al mundo d

