- Ha pasado tiempo desde la última vez que estuvimos aquí - murmura la princesa con una pequeña sonrisa al ver la casita frente a ella. - Once meses - responde su guardia, conteniendo la misma emoción que la alberga a ella, nostalgia. Mientras, sus dos compañeros se mantienen al margen, respetando el momento íntimo entre ellos, entendiendo de cierta forma lo que ellos podrían estar sintiendo. Decididos a no esperar más, empiezan a caminar con un ritmo calmado, siendo la princesa y su fiel guardia quienes, lado a lado, encabezan la pequeña caravana, tras de ellos, la pareja amiga que les ha cuidado las espaldas este último tiempo. Al estar frente a la puerta es que Angelica cae en cuanto lo mucho que ha pasado, todo lo que ha conocido y las maravillosas experiencias que ha vivido junto

