Todo había estado listo antes de la primavera. Y es que en el último mes de planificación, luego de realizar la última prueba del traje de novio y vestido de novia, establecer la distribución de los invitados en las mesas y definir la canción o banda sonora para el primer baile de casados, verificar que la decoración para salón de matrimonio sea la correcta con el proveedor, todo quedó perfecto y no hubo ningún problema que diera retrasos. Ariadna se miró en el espejo de cuerpo completo. Que bonita se miró, era indescriptible todo lo que sentía en su interior. Estaba a un paso de casarse con su amado italiano, un apuesto doctor que supo ganarse su corazón y cambiar el trato por un papeleo mucho mayor, el matrimonio. Más allá de ello, el amor reinando. —Está hermosa, ya es hora —apremió

