primer encuentro

1299 Palabras
-Qué bueno El gusto es mío de conocerlos a todos dice ella mi nombre es Ana, ama de llaves de la casa- dijo presentándose formalmente. -por favor sígueme les mostraré el lugar en donde se quedarán en su estadía en el lugar- todos la seguimos en silencio agarrando los caballos. al acercarnos más pudimos notar que la casa era mucho más grande había un hermoso sembradío de flores en la parte delantera pasamos por el costado de la casa a la parte trasera donde había pequeñas casas de girado en forma de pequeñas cabañas pero todo estaba totalmente limpio y vi a varios hombres tatuados y grandes igual que mujeres bonitas de cuerpo muy esbelto me sentí diminuto al mirar a una de ellas, una pelirroja muy hermosa de ojos color café me pregunto si su cabello es real o se lo ha teñido tiene las piernas largas los pechos grandes debe ser del tamaño de Diter más o menos pero quién podría competir con una mujer así, retirando la idea de mi mente me concentro en la caminata ya que miro que nos estamos acercando a una pequeña casita de color plomo intenso. el ama de llaves saca una llave de su bolsillo y la introduce en la cerradura de la puerta abriéndola para que podamos verla. -aquí se quedarán ustedes las otras dos familias se están quedando en las que están por allá- nos dijo el ama de llaves señalando el otro lado de donde se podían ver otras casas similares eran como unas cinco casas más. hemos estado aquí aproximadamente ya dos semanas y hasta ahora hemos conocido a la persona que compró el lugar yo y la abuela no hemos ido al monte ni ninguna otra mujer de las tres familias que hemos venido porque en la reunión que tuvimos nos dijo el hombre más mayor que no es bien visto que las mujeres vayan al monte a la recolección de almendra por lo que nos quedamos en casa al igual que las otras mujeres a limpiar lavar la ropa de los hombres que van, traer agua, cocinar bueno ustedes entenderán cosas de mujeres como lo suelen llamar mis tíos. -Rachel hija apúrate vas muy lento- dice la abuela sacándome de mis pensamientos, por cierto Yo siempre he detestado tener que quedarme en casa. todos los años es la misma rutina venir a la zafra, pero siempre entramos al monte así que por eso nunca me ha gustado quedarme en casa lo único que echo de menos de conquista es la luz y la lavadora porque aquí hay que lavar a mano ya que no hay luz aunque la casa grande siempre esté iluminada pero ya qué más da solo agradezco que sean dos meses. aquí la almendra se entrega por caja una caja que mide unos 50 cm de alto de ancho debe tener unos 25 más o menos nunca la he medido tiene que ir llena de pepas de almendra en esta dos semanas mis tíos junto con sus hijos el abuelo y mi hermano han entregado un total de 80 cajas de almendra ya, lo cual es bueno y ellos dicen que acá hay harta almendra todavía lo bueno es que son pocas familias y no hay que estar batallando por quién llega primero a las plantas, lo que tiene preocupado a todos es que el dueño aún no ha aparecido y es él el que tiene que poner el precio y si es un viejo caduco puede que dé el mínimo del precio lo cual no le convendría ningún trabajador. -mamá- le digo llamando su atención. - si- responde ella. -sabes no puedo evitar pensar cuál es el misterio con el nuevo dueño por qué no ha aparecido hasta ahora-le digo a ella haciéndola para ya que estamos deida lavar la ropa, la ropa se lleva en bañador vamos hacia la noria o un pozo del cual se saca agua, se lava en una pequeña mesa improvisada clavada al piso que hicieron mis tíos y otros hombres que vinieron también a la zafra de las otras familias. -Ahi Rashel hija Tú siempre con tus cosas él aparecerá cuando tenga que aparecer, él no tiene por qué darnos explicación de nada lo único que queremos es que ponga precio y ya después se puede volver a desaparecer pero no tiene por qué apresurarse todavía queda tiempo solo somos simples empleados no podemos presionar- ella me responde- aparte somos temporales. -mamá y si resulta ser cierto lo que dijo Daniel estaríamos en problema verdad mamá?-le digo y ella me mira con algo en su mirada que no puedo descifrar como si estuviera preocupada por lo que me doy cuenta que ella al igual que yo tiene esa misma pregunta en su mente. quiero pensar en otras cosas y no en que vinimos justamente a meternos en la boca del lobo. -sabes mamá- le digo cambiando de tema es mejor no pensar en eso tal vez solo sea un hombre lobo que busca nuevas tierras para su manada le digo con broma y la veo como ella cambia su semblante para alargarse a reír. -no seas tan fantasiosa rachelle eso solo existe en esos libros tuyos y en tu cabeza mejor será que no te escuche nadie creerán que te estás volviendo loca- me dice ella con burla pero ya verá algún día le voy a demostrar que todo eso es verdad, llegamos a lavar estuvimos lavando por un rato la ropa está sumamente sucia, de mí de mi hermano y del abuelo es de quien yo lavo mi abuela se encarga de lavar el resto pero siempre le ayuda a enjuagar hay que golpearla con con un palo en forma de bate pero más aplanado para que afloje la cuchuquera ya que la mancha de almendra suele no salir cuando terminamos de lavar volvimos a casa Yo me tuve que quedar tendiendo la ropa mientras la abuela se fue a buscar a la ama de llave de la casa para que le dé algunas cosas que faltaban en la cocina. ya que el dueño es responsable de surtir de víveres a sus trabajadores y por lo que sé por lo que dijo la abuela el almacén es bastante grande y tiene como para un ejército simplemente hay que pedir y se va notando a la cuenta cosa que a la hora de arreglar la almendra con el dueño se descuenta de ahí todo lo que se haya sacado. por cierto no les he dicho que la almendra se trae en bolsas de yute como las llamamos por acá a las bolsas le entran aproximadamente de tres a cuatro cajas las más grandes y las traen cargadas en la espalda con un cinturón que va desde más abajo de la mitad de la bolsa a la cabeza. la abuela estaba dele fregar en conquista que yo consiguiera un pretendiente y ahora se empeña en que me mantenga alejada de la casa porque aquí hay muchos hombres y no le dan buena espina quién la entiende pero me da igual aquí estos hombres dan miedo en especial los que entran y salen de la casa son muy altos y corpulentos llenos de tatuajes, en estos momentos estoy sentada en el girado ya que terminé de tender toda la ropa, esperando a la abuela estoy leyendo el libro que me trajo escondido mi hermano, siempre atenta a que no lo mire la abuela lo tengo tapado con un pedazo de tela. -Hola- escucho que alguien dice una voz gruesa que me hace saltar del susto que me dio no porque haya sido la abuela sino porque no esperaba que alguien venga a este lugar. por lo general las personas de la casa grande se mantienen alejados.
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