"Necesitamos hablar seriamente" Había leído un millón de veces ese mensaje en el día, un millón de veces esperando que en una el mensaje cambiara y solo fuera una broma. La gente podía mandar un mensaje de "tenemos que hablar" por muchas razones, ¿verdad? Después de algunas horas de pensarse bien las cosas le pregunté donde podía verla; quedamos de vernos en el café donde solíamos ir, si algo malo pasaba, el recuerdo de ese lindo café se iría a la basura. Quedamos de vernos el sábado en la noche, supuse que Elia no estaría de guardia ese fin de semana. El sábado desperté sin ánimos, al menos pude dormir bastantes horas. Mi familia había salido a hacer cosas que al parecer la gente normal hacia los fines de semana y yo decidí quedarme tirada en mi cama el resto del día, vi pasar cada h

