Ana «El silencio es una tortura, una condena que pocos conocen pero que muchos padecen eso aprendí a la edad de 7 años, mi silencio fue mi respuesta» — Miren quien está aquí, la muda — me empuja Priscila y caigo al suelo, no debí alejarme de mi ángel —¡habla! — grita — sabes que me da rabia los privilegiados, sólo porque tu hermano te protege — empieza a escupir y yo lloro, pero aun así no puedo decir nada. — Ya déjala Priscila, si te ve su hermano te va a matar — trata de detenerle — además ella no tiene la culpa de que te rechazará su hermano. Agarra mi cabello «duele» ¿Por qué no pido ayuda? Grita me digo a mi misma, lloro, lloro, pero nada sale de mi boca, soy una tonta. «Habla» «Defiéndete» «Solo muévete» «¿Por qué soy así?» ***** La necesidad de defenderse era muy difícil d

