. Al llegar pedimos una de las mesas que esta junto a un gran ventanal, podemos ver la playa en su máxima expresión, pedimos par de cocteles sin alcohol y aprovecho para tomar una foto de mamá mientras se mira en el espejo. Al notar mi sesión fotográfica no tarda en sonreír y hacer un montón de poses. –Las quiero todas, ¿Vale? –rio y asiento. –A veces siento que estoy de salida con una joven más. – ¿Me estáis llamando vieja? –actuó sorprendida y comienzo a reír negando. Un chico se acerca y nos deja los deliciosos cocteles le agradecemos y con un leve asentimiento se retira, me doy un sorbo y sonrió al comprobar lo delicioso que lo han preparado. – ¿Qué tal el fin de semana? –ahora que lo recuerdo, ni siquiera le comente a mamá sobre la fiesta de Bianca, así que a eso me dedico, cont

