(FRENTE INTERNO - ALTHEA) La respuesta de Dorian llegó no con palabras, sino con un regalo. Mira entró en la habitación con un paquete pequeño envuelto en seda. Althea lo abrió con cautela. Dentro había un libro. No un grimorio o un texto de corte, sino una edición sencilla y algo desgastada de "La Princesa de la Luna Creciente". La edición popular, la misma que Rina había leído hasta que las páginas se despegaron. Althea sintió que el aire se le escapaba de los pulmones. Era un golpe maestro de crueldad psicológica. Dorian no solo sabía de su vieja vida como Rina (¿lo había deducido Valerius? ¿O era una suerte diabólica?), sino que usaba su propio refugio infantil como un arma. Con manos temblorosas, abrió el libro por la mitad. Sus ojos se posaron en una página familiar, una ilustrac

