Leandro Al día siguiente, había llegado más temprano. Incluso más antes que de costumbre, quería verla. Que aprovechar cada minuto a su lado. Me senté en la misma silla de siempre, puse mi mochila en su asiento. A pesar de que no había muchas personas, quería aprovechar estar a su lado. Abrir mi libro, dispuesto a estudiar mientras ella llegaba. Ya había comprado el desayuno, Cuando la vi entrar. Tenía puesto un jeans, y una campera blanca que le llegaba casi hasta la rodilla. Como siempre estaba seria, al verme me sonrío. Y no pude evitar quedarme como un bobo mirando la. —Niño despierta —murmuró divertida. —Compré el desayuno. —Pero... —Bueno, el café fue cortesía de Dehy..así que no te preocupes. —Eso si que me preocupa, ¿que tal si tiene un laxante cada café? —fingió estar as
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