Dos semanas más tarde… —“No puede evitar sentir la extraña sensación de estar siendo observada, su pistola temblaba entre sus manos que se aferraban a ella, habia sido la mejor de la academia, se habia enfrentado a muchos criminales a los largo de su carrera y ahí estaba, entrando a un edificio abandonado sin un compañero o respaldo detrás de ella y en busca de uno de los criminales más peligrosos de la zona y con el mercado más grande de opio…” —Leyó Sarah, sus manos volaban por el teclado de la laptop mientras hacia un intento por ignorar al hombre a unos metros de ella Pero era inútil Nicolas estaba sentado en una butaca en la esquina de la biblioteca, su postura relajada mientras miraba ya por decima vez la misma primera pagina en el libro, lo cierto era que ni sabia de que tratab

