Rose miró el local en frente de ella, no solía ir a las cafeterías, le gustaba más preparar su propio café en casa o algún te, hizo una mueca mirando la estrella gigante encima de ella, el sol estaba brillante en todo en su esplendo, era un día caluroso y odiaba que la ropa se le pegara al cuerpo gracias al sudor, era amante del frio y de la lluvia pero lamentablemente la temporada de lluvias habia terminado desde hace dos meses —Puaj —Rodó los ojos, lo último que le apetecía era tomar un café en un día tan caluroso como ese sin embargo ese día tenía una misión Al fin conseguía un poco de tiempo libre, estaba contenta de que la salud de su abuela hubiese mejorado, ahora podría empezar a prestar atención a su “investigación” Las paredes en el exterior eran de piedras y podía hacerse una
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