—Destruirla, hacerla pedazos —mencionó el padre de Aylen. Si, será una buena forma de deshacernos de esa cosa, así jamás podrán usarla nuevamente, y esta pesadilla no volverá a repetirse una tercera vez. —Es hora de hacer lo mismo con la que yo tengo —mencionó Juan. —Bueno, era de Pablo, pero el me la regalo. Lo mire un poco confundida, ¿Cómo diablos Juan tiene una ruleta? —Si, pero es falsa Elena —dijo Airam tomándome del hombre. —La pesadilla termino. Sonreí, es verdad, todo esto por fin termino, caminé hasta mi madre y le di un gran abrazo, con todas las emociones que tengo encontradas, se me había olvidado mi herida de bala de la pierna, pero eso ahora no importa, la adrenalina que aun quedaba en mi cuerpo amortiguaba el dolor, lo importante es que eso será destruido y todos estar
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