—Lo sé desde la primera vez que las conocí. Su olor es completamente diferente, y el de ellas también. Son hijas de diferentes padres. —¡Nadie sabía eso! —¿Tú no eres mi padre? Pregunto una Shery con su hermana en sus brazos aún. Steven la miraba con desprecio, y ahora mucho más después de que se enteró de la verdad. Su esposa había sido una puta drogadicta. Después de un mes desaparecido, había llegado con que se encontraba embarazada y obviamente él sabía que no era el padre de esa criatura. Por alguna razón la muy perra no quiso abortar y al final la tuvo, cuando él supo que era niña decidió quedársela ya que le traería beneficios siendo una mujer. Criar a una niña era como criar ganado, solo que nunca contó con que la muy desgraciada le llegara un año después con otra cría. Para es

