_ No eres un despojo y no es un pecado que no poseas magia. Abril encontró extraña la amabilidad de Cassian, pero se sintió muy agradecida, él había sido el único que se había preocupado por ella y la había defendido, era la primera persona que no la ignoraba. _ Muchas gracias. Volvió a decir con la voz quebrantada, Cassian le dio una palmadita en la cabeza para tranquilizarla. Un carruaje fue a buscarlos, cuando estaban apunto de llegar al palacio Abril le dijo. _ ¿Qué debería hacer?, se supone que debo ir a los aposentos de majestad, pero si voy seguro me matará. Mientras decía eso Cassian vio como Abril temblaba de miedo. _ No tienes que ir, vuelve a tu casa y descansa, hablaré con mi hermano. _ Muchas gracias. Cuando llegaron al palacio Cassian se despidió y fue a buscar a su

