El duque Vampel estaba en su despacho bebiendo cuando de pronto apareció una sombra, era Enzo, el príncipe del reino de Laios. El duque se postro ante él y le dijo. _ Príncipe Enzo, ¿A que debo el honor de su visita? _ ¿Hiciste lo que te ordene? _ Si, lleve la semilla de oscuridad tal y como me lo ordeno. _ ¿Viste a mi hermana? _ Si y no sentí nada al verla, no creo que ella posea magia. _ Ya lo imaginaba. _ ¿Haz reclutado un ejercito tal y como te lo ordene? _ He reunido a varios mercenarios que están dispuestos a traicionado el reino por una buena cantidad de dinero. _ Sigue reclutando mas soldados para tu ejecito y asegúrate de tener un perfil bajo, no quisiera que te descubrieran. _ Así lo haré, príncipe Enzo, ¿Cuándo será el ataque? _ Dentro de poco, así que debes estar

