VANESSA —Buenos días, dormilona. Su voz me hace sonreír medio dormida, abro los ojos para encontrarlo bañado y con ropa. — ¿Qué hora es? —pregunto mientras estiro mis brazos. —Hora de bañarse —señala la puerta del baño—. Ve a bañarte, ahora desayunamos en el balcón —me guiña el ojo. Me levanto de la cama sin tapar mi cuerpo desnudo y camino hacia el baño. —Lástima que ya te bañaste —digo de espaldas y escucho su risa. —Me concentraré en el desayuno. Escucho que sale de la cama y me doy un largo baño. ADLER Preparo el desayuno aunque sean las dos de la tarde, lo bueno es que ahora es domingo, lo malo es que mañana veré a mis suegros en el trabajo y se darán cuenta de algún detalle. Coloco los hot cakes, miel, mantequilla y dos tazas de café en la bandeja, camino con cuid

