»Empezaron a acudir gentes de todas partes, muchos acudían y cuando se lo presentaban a la niña, ésta les admitía o les rechazaba, y así había gente que comprendía el motivo de su rechazo, y otros que querían arremeter contra la decisión, pero siempre se encontraban con que estaba bien protegida, y a ella no la podían hacer nada. Transcurrido un tiempo, un día la niña dijo, que en diez días se tendrían que poner en marcha, y así lo hicieron y cuando estaban a dos días de marcha, la niña volvió a decir que quería ver otra vez a todos, pues entre los que iban, tenía gente el enemigo, y así formados todos en fila, fue mirando a todos a los ojos, y a todos les ponía la mano en la cabeza. »Pero fue encontrando a gente contaminada, y los hacía marchar. Así, de entre los que iban, mandó a su cas

