" Cuando el alma ama de verdad, no se aleja ni en el dolor, ni en el silencio, ni en el coma. " — Capitulo Cincuenta Y Ocho — El sonido constante del monitor cardíaco era casi un susurro a estas alturas, parte del aire que Thiago respiraba día y noche desde hacía más de una semana. No se había movido de esa silla. No había cambiado desde que salió del tribunal la tarde anterior. Apenas había comido. Dormía con la frente apoyada sobre la cama de hospital, sosteniéndole la mano a Mohamed, como si pudiera devolverlo con solo su tacto, como si el calor de su piel bastara para no dejarlo ir. Los ojos de Mohamed seguían cerrados. Su rostro aún estaba pálido, hundido, con las mejillas delgadas por la desnutrición y la deshidratación que había sufrido durante el secuestro. Sus labios partidos h

