“ No hay peor castigo que quedarse con las palabras atrapadas en el pecho... cuando ya no hay nadie para escucharlas. ” — Capitulo Cincuenta Y Seis — Mohamed había quedado inconsciente desde que llegó al hospital. Dos días habían pasado desde entonces y Thiago apenas había conciliado el sueño, aferrándose a la mano de su pareja con desesperación silenciosa, como si soltarlo significara perderlo para siempre. Su piel estaba pálida, su cuerpo delgado, marcado por el abuso y el encierro. Pero seguía respirando. Mientras tanto, Youssef, Whitney y Joshua se encargaban de todo lo relacionado con el velorio y el entierro de Sujail. La realidad era desgarradora: los padres de Sujail habían muerto hacía años. No tenía hermanos, tíos, ni primos que ellos conocieran. Era hija única. Solo ella co

