Capítulo 6. Vayan al comedor que la mesa ya está servid, coman lo que deseen. Larita observa a los chicos con la ropa de su padre y cree seguir ebria, no era posible que ellos estuvieran en su departamento y menos vistiendo la ropa de su papá. Ella se lleva las manos a la cara y comienza a frotar sus ojos con sus dedos, pero no necesitó hacerlo por mucho tiempo pues Camille al verlos se asombró, no solo por verlos tan temprano sino porque los tres parecían mucho más masculinos y sexis que nunca. -- ¿Qué hacen ustedes acá? – les pregunta Camí y cuando se da cuenta que seguía vestida con la ropa del día anterior, y que seguro tendría los cabellos horrible y la cara sucia por el maquillaje lanza un grito que despierta por completo a su amiga y de paso asusta a los chicos, los que ya estaban

